El rápido crecimiento del número de vehículos en circulación no ha sido acompañado por las necesarias inversiones en la red de caminos y autopistas. Esta mora se advierte claramente en el pésimo estado de las rutas y caminos tucumanos, en la ausencia de autopistas de largo alcance y en el aumento de los accidentes camineros en rutas que no responden ni en capacidad ni en diseño a un tráfico que las satura. Por eso, el anuncio de la construcción de una moderna autopista en el tramo que une dos de las principales localidades turísticas de nuestra provincia, El Cadillal y Raco, es en principio bienvenida. Sin embargo, vale la pena analizar ciertas consideraciones.

Una de ellas tiene que ver, justamente, con la necesidad de contar con una autopista en ese tramo del circuito turístico. Por que, si hay justamente una excepción al tema del abandono y el mal de estado de las rutas es precisamente, la ruta a Raco, que está en buen estado de conservación. Padece solamente el problema de los animales sueltos, común en los caminos de la provincia. Así las cosas, cabe preguntarse: ¿en base a qué parámetros se decidió invertir en una autopista en este tramo, cuando hay otras rutas mucho más complicadas en materia de tránsito? Y si se trata de fomentar el turismo, la ruta que comunica Tafí del Valle con Amaicha requiere desde hace años imperiosas inversiones que nadie ha explicado por qué no se han realizado aún.

Según lo anunció Vialidad, este proyecto integra un listado de 66 obras que el Gobierno nacional planea concretar hasta 2019 en distintos puntos del país. Implicará la construcción de dos trochas más para cada mano del camino (en total, la ruta tendrá cuatro carriles, dos de ida y dos de vuelta); en algunos tramos habrá un separador de cuatro metros de ancho y en otros, una barrera física. Además, está prevista la construcción de un nuevo distribuidor de tránsito en el acceso a Raco. Las obras se llevarán a cabo en el tramo de la ruta 9 que se encuentra entre los empalmes con las rutas provinciales 347 (va hacia El Cadillal) y 341 (hacia Raco).

En septiembre del año pasado concluyó una obra que Vialidad Nacional realizó en el mismo tramo. Aquellos trabajos implicaron la construcción de un tercer carril en la zona de la Cuesta del 25 para que lo utilicen los vehículos pesados y un nuevo acceso a Raco (hasta entonces, el camino tenía sólo dos trochas). Desde Vialidad aclararon que el nuevo proyecto busca incrementar la capacidad de la ruta y brindar más seguridad; está enmarcado en un proyecto mayor que es convertir en autovía la ruta 9 desde Termas de Río Hondo hasta Jujuy. Esta obra y las otras que se realizarán en distintos puntos del país serán financiadas con $ 98.600 millones que serán desembolsados en los próximos tres años, según especificó el Gobierno nacional en el decreto 797 firmado por la vicepresidenta Gabriela Michetti y ya publicado en el Boletín Oficial.

En este sentido, creemos necesario que toda esa inversión se haga con un plan consensuado con otros organismos nacionales y provinciales, que, sobre todo, que se prioricen los trabajos de acuerdo a la necesidad real de cada tramo y no por cuestiones pensadas demasiado globalmente o surgidas de conveniencias sectoriales.

No hay que olvidar que el correcto acondicionamiento de los caminos y rutas de nuestra provincia, más que una cuestión económica, requiere ser pensado como una necesidad de salud pública.